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මෙම Telegram නාලිකාවේ නවතම පොදු පළ කිරීම්.
24
අනුගාමිකයින්
24 Dec 2022
නවතම පළ කිරීම
Telegram media post
España compró a Rusia mercancías por 28 millones de euros el año pasado. Al menos 16 millones en madera contrachapada y 7 millones en madera aserrada. Aunque no es un volumen muy grande, puede hacer daño a un sector que arrastra problemas para poder conseguir materia prima a precios asequibles. El precio de la madera aumentó el año pasado un 122 %, según BDO. La crisis abierta con Rusia podría elevar todavía más la tensión en un mercado donde China absorbe buena parte de la demanda y donde es muy difícil conseguir suministros alternativos. De hecho, algunos aserraderos en Galicia tuvieron que parar reducir su producción por falta de mano de obra y materia prima.
https://www.lavozdegalicia.es/noticia/internacional/2022/03/11/84-importaciones-espanolas-rusia-salvan-sanciones/00031647008257347651319.htm
https://www.maderea.es/comparamos-precios-madera-acero-y-hormigon-en-construccion/
“El rápido y brusco aumento de los precios [en EE UU] fue la culminación de años de recortes en la producción de madera”, asegura Brian Leonard, analista de madera de RCM Alternatives, consultora de materias primas. Pero también fue consecuencia de un bum inesperado en el mercado inmobiliario. El volumen total de ventas ya existentes en 2020 fue el más alto desde 2006, antes de la Gran Recesión, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios de ese país. Parte de ese efecto fue impulsado por tasas hipotecarias históricamente bajas que se han beneficiado de los tipos de interés que están en mínimos. La Reserva Federal los mantiene entre el 0% y el 0,25% desde marzo del año pasado, y no se prevé que los cambie hasta finales de 2023. Ello ha derivado en una fuerte demanda, principalmente de los mileniales (una población entre los 25 y 40 años que sumaba 72,1 millones de personas en EE UU en 2019), que ingresan en sus mejores años de compra de viviendas, explica Jalbert.
Más información
Se avecina un superciclo alcista para las materias primas
Hoy, los futuros de la madera navegan entre los 700 y los 800 dólares por 1.000 pies tablares. Tan solo en junio han perdido más de un 40%, su peor caída en un mes desde 1978. Pero la cotización aún sigue por las nubes respecto al promedio de 400 dólares que tuvo entre 2009 y 2019. Los precios han caído en picado en parte debido a un aumento de la producción en los aproximadamente 3.000 aserraderos estadounidenses. Desde mayo de este año, los clientes empezaron a quejarse de los altos precios y se han negado a pagarlos, dice Keta Kosman, editora del Madison’s Lumber Reporter, una publicación canadiense de referencia en el mercado. “Para entonces, el equilibrio entre oferta y demanda se corrigió un poco”, añade.
Efecto estacional
El efecto también es estacional. Normalmente, a mediados de mayo los grandes constructores de viviendas, los contratistas y los minoristas ya han pedido y recibido la madera que necesitan para el verano. Entonces, los precios comienzan a bajar, explica Kosman. Regularmente, la cotización oscila entre 5 y 10 dólares. “Si los futuros cambian 25 dólares en una semana es bastante digno de destacar. Pero estas últimas semanas han descendido unos 150 dólares por semana, lo que realmente es un evento sin precedentes”, resaltó la experta. “El precio caerá aún más en los próximos meses a medida que los aserraderos aumenten la producción, aunque se espera que la demanda se mantenga fuerte”, según un análisis de Capital Economics.
La industria ya se ha puesto manos a la obra. El mes pasado, West Fraser Timber, el mayor productor del mundo, anunció que ampliará la capacidad de cinco aserraderos; para ello invertirá 150 millones de dólares. Mientras que su competencia, Canfor, desembolsará 160 millones de dólares en la construcción de una nueva instalación en Luisiana, al sur de ese país. Los futuros, sin embargo, se mantendrán volátiles. “Las condiciones de la demanda, aunque se hayan enfriado, seguirán siendo sólidas en comparación con los niveles anteriores a la pandemia”, concluye Jalbert. El frenesí en el mercado aún no termina.
Más información
Se avecina un superciclo alcista para las materias primas
Hoy, los futuros de la madera navegan entre los 700 y los 800 dólares por 1.000 pies tablares. Tan solo en junio han perdido más de un 40%, su peor caída en un mes desde 1978. Pero la cotización aún sigue por las nubes respecto al promedio de 400 dólares que tuvo entre 2009 y 2019. Los precios han caído en picado en parte debido a un aumento de la producción en los aproximadamente 3.000 aserraderos estadounidenses. Desde mayo de este año, los clientes empezaron a quejarse de los altos precios y se han negado a pagarlos, dice Keta Kosman, editora del Madison’s Lumber Reporter, una publicación canadiense de referencia en el mercado. “Para entonces, el equilibrio entre oferta y demanda se corrigió un poco”, añade.
Efecto estacional
El efecto también es estacional. Normalmente, a mediados de mayo los grandes constructores de viviendas, los contratistas y los minoristas ya han pedido y recibido la madera que necesitan para el verano. Entonces, los precios comienzan a bajar, explica Kosman. Regularmente, la cotización oscila entre 5 y 10 dólares. “Si los futuros cambian 25 dólares en una semana es bastante digno de destacar. Pero estas últimas semanas han descendido unos 150 dólares por semana, lo que realmente es un evento sin precedentes”, resaltó la experta. “El precio caerá aún más en los próximos meses a medida que los aserraderos aumenten la producción, aunque se espera que la demanda se mantenga fuerte”, según un análisis de Capital Economics.
La industria ya se ha puesto manos a la obra. El mes pasado, West Fraser Timber, el mayor productor del mundo, anunció que ampliará la capacidad de cinco aserraderos; para ello invertirá 150 millones de dólares. Mientras que su competencia, Canfor, desembolsará 160 millones de dólares en la construcción de una nueva instalación en Luisiana, al sur de ese país. Los futuros, sin embargo, se mantendrán volátiles. “Las condiciones de la demanda, aunque se hayan enfriado, seguirán siendo sólidas en comparación con los niveles anteriores a la pandemia”, concluye Jalbert. El frenesí en el mercado aún no termina.
elpais.com
La madera se sube a una montaña rusa
Óscar Granados
6-8 minutos
Un empleado trabaja la madera en un aserradero de Montana (EE UU).
Un empleado trabaja la madera en un aserradero de Montana (EE UU).
Los árboles han dejado de dar grandes sumas de dinero. Al menos, por ahora. El precio de la madera en el mercado estadounidense ha comenzado a perder fuerza después de haber llegado, en la primavera pasada, a cotas nunca antes vistas. Un baile desacompasado entre la oferta y la demanda llevó a la materia prima a una remontada que parecía no tener fin. En tan solo un año, la cotización de los futuros se multiplicó por más de 4,5 veces. Una ola de reformas y un nuevo auge inmobiliario en la primera economía del mundo avivaron el hambre por este material. Pero del otro lado, en la producción, los aserraderos —anémicos desde la crisis financiera de 2008 y golpeados por la pandemia— apenas daban abasto con los pedidos.
“La demanda se vio impulsada por el aumento de la tendencia a trabajar desde casa; la gente buscó más espacio, hizo mejoras en la vivienda o compró nuevas”, afirma Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro. Pero cuando estalló la pandemia, los aserraderos difícilmente vieron la crisis como una oportunidad, así que recortaron la producción ante el temor de una crisis inmobiliaria. Las cifras de viviendas iniciadas cayeron más de un 30% en abril de 2020, cuando EE UU se convirtió en el país con el mayor número de muertes atribuidas a la covid-19 y sumaba más de 22 millones de ciudadanos a las listas del paro. La recuperación, sin embargo, llegó pronto.
En junio las viviendas iniciadas estaban en los mismos niveles que a finales de 2019. “Los aserraderos lucharon por aumentar la producción rápidamente, pero no lo lograron”, comenta Dustin Jalbert, economista experto en el mercado de la madera en Fastmarkets RISI, una consultora estadounidense. El problema fue en gran medida la escasez de mano de obra, ya que los empleados tardaron en volver al trabajo ante el aumento de contagios, añade el experto. La combinación de todos estos factores hizo que los precios se sumergieran en una montaña rusa. En agosto del año pasado, los futuros de la madera subieron un 131% hasta llegar a los 831 dólares (unos 702 euros, al tipo de cambio actual) por 1.000 pies tablares. En otoño, los contratos de futuros de la madera, que se negocian en el Chicago Mercantile Exchange desde 1969, dieron un leve respiro para después dar paso a una escala sin precedentes.
En abril de este año superó los 1.000 dólares y para principios de mayo ya estaba en 1.670 dólares, un 357% más alto que en el mismo mes de 2020. Es el aumento más rápido desde el auge de la vivienda posterior a la II Guerra Mundial, según Wells Fargo. Y el repunte ha trastocado los precios en Europa. “Nos arrastró por completo”, dice Almudena García, presidenta de la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM). La demanda de madera no solo de EE UU sino también de Asia ha animado al mercado en el Viejo Continente. “Los precios están un 100% más altos que el año pasado”, abunda. Los aserraderos de Suecia, el principal productor de este lado del Atlántico, están trabajando a un ritmo récord. “La demanda es importante. Los inventarios de madera aserrada están en los niveles más bajos en 20 años y están prácticamente vacíos a pesar de la alta producción”, destaca Christian Nielsen, analista de mercado de Swedish Wood. “Las importaciones de madera de la UE a EE UU se triplicaron en 2020 frente a 2019 hasta alcanzar un máximo histórico”, agrega Laidler.
“El rápido y brusco aumento de los precios [en EE UU] fue la culminación de años de recortes en la producción de madera”, asegura Brian Leonard, analista de madera de RCM Alternatives, consultora de materias primas. Pero también fue consecuencia de un bum inesperado en el mercado inmobiliario. El volumen total de ventas ya existentes en 2020 fue el más alto desde 2006, antes de la Gran Recesión, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios de ese país. Parte de ese efecto fue impulsado
La madera se sube a una montaña rusa
Óscar Granados
6-8 minutos
Un empleado trabaja la madera en un aserradero de Montana (EE UU).
Un empleado trabaja la madera en un aserradero de Montana (EE UU).
Los árboles han dejado de dar grandes sumas de dinero. Al menos, por ahora. El precio de la madera en el mercado estadounidense ha comenzado a perder fuerza después de haber llegado, en la primavera pasada, a cotas nunca antes vistas. Un baile desacompasado entre la oferta y la demanda llevó a la materia prima a una remontada que parecía no tener fin. En tan solo un año, la cotización de los futuros se multiplicó por más de 4,5 veces. Una ola de reformas y un nuevo auge inmobiliario en la primera economía del mundo avivaron el hambre por este material. Pero del otro lado, en la producción, los aserraderos —anémicos desde la crisis financiera de 2008 y golpeados por la pandemia— apenas daban abasto con los pedidos.
“La demanda se vio impulsada por el aumento de la tendencia a trabajar desde casa; la gente buscó más espacio, hizo mejoras en la vivienda o compró nuevas”, afirma Ben Laidler, estratega de mercados globales de eToro. Pero cuando estalló la pandemia, los aserraderos difícilmente vieron la crisis como una oportunidad, así que recortaron la producción ante el temor de una crisis inmobiliaria. Las cifras de viviendas iniciadas cayeron más de un 30% en abril de 2020, cuando EE UU se convirtió en el país con el mayor número de muertes atribuidas a la covid-19 y sumaba más de 22 millones de ciudadanos a las listas del paro. La recuperación, sin embargo, llegó pronto.
En junio las viviendas iniciadas estaban en los mismos niveles que a finales de 2019. “Los aserraderos lucharon por aumentar la producción rápidamente, pero no lo lograron”, comenta Dustin Jalbert, economista experto en el mercado de la madera en Fastmarkets RISI, una consultora estadounidense. El problema fue en gran medida la escasez de mano de obra, ya que los empleados tardaron en volver al trabajo ante el aumento de contagios, añade el experto. La combinación de todos estos factores hizo que los precios se sumergieran en una montaña rusa. En agosto del año pasado, los futuros de la madera subieron un 131% hasta llegar a los 831 dólares (unos 702 euros, al tipo de cambio actual) por 1.000 pies tablares. En otoño, los contratos de futuros de la madera, que se negocian en el Chicago Mercantile Exchange desde 1969, dieron un leve respiro para después dar paso a una escala sin precedentes.
En abril de este año superó los 1.000 dólares y para principios de mayo ya estaba en 1.670 dólares, un 357% más alto que en el mismo mes de 2020. Es el aumento más rápido desde el auge de la vivienda posterior a la II Guerra Mundial, según Wells Fargo. Y el repunte ha trastocado los precios en Europa. “Nos arrastró por completo”, dice Almudena García, presidenta de la Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM). La demanda de madera no solo de EE UU sino también de Asia ha animado al mercado en el Viejo Continente. “Los precios están un 100% más altos que el año pasado”, abunda. Los aserraderos de Suecia, el principal productor de este lado del Atlántico, están trabajando a un ritmo récord. “La demanda es importante. Los inventarios de madera aserrada están en los niveles más bajos en 20 años y están prácticamente vacíos a pesar de la alta producción”, destaca Christian Nielsen, analista de mercado de Swedish Wood. “Las importaciones de madera de la UE a EE UU se triplicaron en 2020 frente a 2019 hasta alcanzar un máximo histórico”, agrega Laidler.
“El rápido y brusco aumento de los precios [en EE UU] fue la culminación de años de recortes en la producción de madera”, asegura Brian Leonard, analista de madera de RCM Alternatives, consultora de materias primas. Pero también fue consecuencia de un bum inesperado en el mercado inmobiliario. El volumen total de ventas ya existentes en 2020 fue el más alto desde 2006, antes de la Gran Recesión, según la Asociación Nacional de Agentes Inmobiliarios de ese país. Parte de ese efecto fue impulsado
https://elpais.com/economia/2021-07-19/la-madera-se-sube-a-una-montana-rusa.html
https://infomadera.net/modulos/noticias.php?id=10063
5 de julio de 2021
El desequilibrio entre la oferta y la demanda de madera y derivados continuará previsiblemente hasta final de año
La Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM) celebró su Asamblea General on line el pasado 29 de junio, en la cual participaron 48 empresas asociadas de doce Comunidades Autónomas.
En la reunión se destacó el crecimiento en el consumo de madera, esencial en la recuperación verde. Como principales conclusiones de las presentaciones y debates sobre los mercados internacionales de aprovisionamiento de madera y productos derivados cabe destacar las siguientes:
MADERAS DE CONÍFERAS:
Hay escasa oferta de madera en los países nórdicos. Además, en julio cerrarán las serrerías por vacaciones. Para el cuarto trimestre no se prevén cambios. Continuará la escasez de madera, con una demanda muy superior a la oferta.
Los stocks en Suecia se sitúan en los niveles más bajos en 20 años.
Durante el tercer trimestre se ha producido una acusada subida de precios, principalmente por la alta demanda de Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa en general, que están consumiendo mucho más que antes de la pandemia.
Además, la prohibición de exportación de tronco desde Rusia a partir de 2022, va suponer que China tenga que comprar en otros mercados.
MADERAS DE FRONDOSAS:
Estados Unidos:
A pesar de que la disponibilidad de troncos ha aumentado y la producción de madera aserrada ha subido en las últimas semanas, la oferta sigue siendo escasa y apenas hay stocks en origen.
Este aumento de producción no está afectando al roble blanco, la especie con más demanda en el mercado español.
Además, los aserraderos no pueden hacer los turnos que querrían por falta de trabajadores ya que la contratación de personal está muy complicada, en gran parte por las ayudas que reciben los hogares con ingresos reducidos.
En general, la demanda a nivel mundial, especialmente en Asia, continúa muy por encima de la oferta.
Frondosas Europeas - Roble de Francia:
China está volviendo a realizar compras de grandes volúmenes de tronco en roble en Francia.
Ante esta situación, los gobiernos de Francia y Alemania están potenciando la plataforma “Stop Export Logs” para que al menos la primera transformación de aserrado permanezca en los países de origen.
Se estima que actualmente hay un déficit de roble en Francia sobre 200 mil metros cúbicos.
MADERA TROPICAL:
Africa:
Las maderas tropicales se han mantenido más estables en cuanto a disponibilidad. Los precios han repuntado algo, pero menos que en otras maderas.
El principal problema que hay actualmente en Africa y en concreto en Camerún es de tipo logístico, ya que hay un atasco administrativo en cuanto a permisos para embarcar la madera.
Durante el último trimestre del año es probable que suban los precios, si bien de forma moderada.
Brasil:
La disponibilidad actual de madera se está viendo limitada por nuevos requerimientos que exige el IBAMA.
De tal manera que la oferta está a niveles muy inferiores a la demanda, que es muy fuerte en Estados Unidos y Europa.
TABLEROS DERIVADOS DE LA MADERA:
Los precios se mantendrán altos hasta final de año. Puede que haya nuevas subidas, aunque no tan significativas como las sufridas en el primer semestre.
Persistirá la tensión en el abastecimiento de algunos productos.
La solución a corto plazo es la búsqueda constante de productos sustitutos para cada uso. Está ocurriendo entre los diferentes tipos de contrachapado, el MDF sobre el de partículas (aglomerado), etc.
Durante la Asamblea se destacó que el consumo de madera y productos derivados va a seguir subiendo a medida que se vayan activando los sectores de ocio, ferias y contract. “Nos encontramos en una situación propicia para movilizar más madera local de nuestros bosques para así reducir la dependencia de las importaciones”, observan desde AEIM.
Finalmente, se reiteró que la madera y el sector forestal deben resultar claves para la construcción y hábitat sostenibles, en la necesaria recuperación verde.
El desequilibrio entre la oferta y la demanda de madera y derivados continuará previsiblemente hasta final de año
La Asociación Española del Comercio e Industria de la Madera (AEIM) celebró su Asamblea General on line el pasado 29 de junio, en la cual participaron 48 empresas asociadas de doce Comunidades Autónomas.
En la reunión se destacó el crecimiento en el consumo de madera, esencial en la recuperación verde. Como principales conclusiones de las presentaciones y debates sobre los mercados internacionales de aprovisionamiento de madera y productos derivados cabe destacar las siguientes:
MADERAS DE CONÍFERAS:
Hay escasa oferta de madera en los países nórdicos. Además, en julio cerrarán las serrerías por vacaciones. Para el cuarto trimestre no se prevén cambios. Continuará la escasez de madera, con una demanda muy superior a la oferta.
Los stocks en Suecia se sitúan en los niveles más bajos en 20 años.
Durante el tercer trimestre se ha producido una acusada subida de precios, principalmente por la alta demanda de Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa en general, que están consumiendo mucho más que antes de la pandemia.
Además, la prohibición de exportación de tronco desde Rusia a partir de 2022, va suponer que China tenga que comprar en otros mercados.
MADERAS DE FRONDOSAS:
Estados Unidos:
A pesar de que la disponibilidad de troncos ha aumentado y la producción de madera aserrada ha subido en las últimas semanas, la oferta sigue siendo escasa y apenas hay stocks en origen.
Este aumento de producción no está afectando al roble blanco, la especie con más demanda en el mercado español.
Además, los aserraderos no pueden hacer los turnos que querrían por falta de trabajadores ya que la contratación de personal está muy complicada, en gran parte por las ayudas que reciben los hogares con ingresos reducidos.
En general, la demanda a nivel mundial, especialmente en Asia, continúa muy por encima de la oferta.
Frondosas Europeas - Roble de Francia:
China está volviendo a realizar compras de grandes volúmenes de tronco en roble en Francia.
Ante esta situación, los gobiernos de Francia y Alemania están potenciando la plataforma “Stop Export Logs” para que al menos la primera transformación de aserrado permanezca en los países de origen.
Se estima que actualmente hay un déficit de roble en Francia sobre 200 mil metros cúbicos.
MADERA TROPICAL:
Africa:
Las maderas tropicales se han mantenido más estables en cuanto a disponibilidad. Los precios han repuntado algo, pero menos que en otras maderas.
El principal problema que hay actualmente en Africa y en concreto en Camerún es de tipo logístico, ya que hay un atasco administrativo en cuanto a permisos para embarcar la madera.
Durante el último trimestre del año es probable que suban los precios, si bien de forma moderada.
Brasil:
La disponibilidad actual de madera se está viendo limitada por nuevos requerimientos que exige el IBAMA.
De tal manera que la oferta está a niveles muy inferiores a la demanda, que es muy fuerte en Estados Unidos y Europa.
TABLEROS DERIVADOS DE LA MADERA:
Los precios se mantendrán altos hasta final de año. Puede que haya nuevas subidas, aunque no tan significativas como las sufridas en el primer semestre.
Persistirá la tensión en el abastecimiento de algunos productos.
La solución a corto plazo es la búsqueda constante de productos sustitutos para cada uso. Está ocurriendo entre los diferentes tipos de contrachapado, el MDF sobre el de partículas (aglomerado), etc.
Durante la Asamblea se destacó que el consumo de madera y productos derivados va a seguir subiendo a medida que se vayan activando los sectores de ocio, ferias y contract. “Nos encontramos en una situación propicia para movilizar más madera local de nuestros bosques para así reducir la dependencia de las importaciones”, observan desde AEIM.
Finalmente, se reiteró que la madera y el sector forestal deben resultar claves para la construcción y hábitat sostenibles, en la necesaria recuperación verde.
https://elpais.com/economia/2021-07-19/la-madera-se-sube-a-una-montana-rusa.html?outputType=amp
http://www.stoplogexport.net/espanol
https://www.sihga.com/news/item?news_item_id=104793&force_lng=en&utm_source=mailworx&utm_medium=email&utm_content=link+bezeichnung&utm_campaign=preisanpassungen_juli_2021_e+-+created%3a+20210628+-+sent%3a+20210701&utm_term=n%2fa#news-item-104793
https://magnet.xataka.com/en-diez-minutos/gran-fiebre-madera-sus-precios-se-han-disparado-no-hay-suficiente-para-todo-mundo
https://www.eleconomista.es/materias-primas/noticias/11167847/04/21/Que-esta-pasando-con-la-madera-Su-precio-sube-un-400-desde-el-minimo-de-2020.html
ue la situación se calmará nuevamente, especialmente cuando la demanda especial en relación con la crisis de la corona disminuya nuevamente cuando los propietarios de viviendas y jardines literalmente irrumpieron en las ferreterías y se abastecieron de madera para sus hogares. Sin embargo, todavía no se puede prever cuánto tiempo llevará esto.
Apelar a los proveedores
Los actores del mercado deben trabajar activamente para estabilizar el mercado. El estado no puede (y debe) intervenir para regular el mercado ni en Alemania ni en Austria, por lo que depende de la propia industria lograr una normalización nuevamente. Es por eso que los procesadores de madera como los artesanos y la industria atraen no solo a los propietarios de los bosques, sino también y sobre todo a los (grandes) aserraderos: deben pensar en la economía local, en los clientes en la puerta de su casa. Incluso si parece que muchas plantas no dependen de clientes pequeños y medianos porque las grandes cantidades se entregan al extranjero, esta marea puede cambiar rápidamente.
Además, es simplemente parte del buen gobierno corporativo que cada emprendedor piense de manera regional. Las asociaciones de confianza a largo plazo y las relaciones con los clientes entre empresas locales siempre valen más que las tendencias, en su mayoría de corta duración, como lo son ahora. Solo juntos pueden desafiar las crisis y salir fuertes. También de la crisis de la madera.
Apelar a los proveedores
Los actores del mercado deben trabajar activamente para estabilizar el mercado. El estado no puede (y debe) intervenir para regular el mercado ni en Alemania ni en Austria, por lo que depende de la propia industria lograr una normalización nuevamente. Es por eso que los procesadores de madera como los artesanos y la industria atraen no solo a los propietarios de los bosques, sino también y sobre todo a los (grandes) aserraderos: deben pensar en la economía local, en los clientes en la puerta de su casa. Incluso si parece que muchas plantas no dependen de clientes pequeños y medianos porque las grandes cantidades se entregan al extranjero, esta marea puede cambiar rápidamente.
Además, es simplemente parte del buen gobierno corporativo que cada emprendedor piense de manera regional. Las asociaciones de confianza a largo plazo y las relaciones con los clientes entre empresas locales siempre valen más que las tendencias, en su mayoría de corta duración, como lo son ahora. Solo juntos pueden desafiar las crisis y salir fuertes. También de la crisis de la madera.
26/04/2021 | COMENTARIO SIHGA: WOOD CRISIS 2021 - ¿QUÉ ESTÁ PASANDO?
FREUD, EL PROPIETARIO DEL BOSQUE, SUFRIDO POR EL ARTESANO
Hace solo unos meses, el precio de la madera estaba en el sótano: los períodos secos de 2018 y 2019 y la posterior plaga del escarabajo de la corteza provocaron una gran cantidad de madera dañada, lo que resultó en precios amenazadoramente bajos para los silvicultores y propietarios de bosques. Ahora los medios de subsistencia están nuevamente amenazados, pero a diferencia de la crisis anterior, los procesadores de madera ahora se ven afectados, desde carpinteros hasta fabricantes de muebles: simplemente no tienen materia prima con la que atender las consultas de los clientes. Porque la madera sale al exterior a precios vertiginosos.
Auge de la construcción en EE. UU. Y China
No solo en este país, sino en China y especialmente en los EE. UU., Hubo un auge de la construcción a pesar de, o quizás debido a, la crisis de la corona. Al otro lado del Atlántico, la madera se utiliza para construir mucho más que en Europa, y ahora el sector forestal no puede seguir el ritmo de la producción. Además, existen altos aranceles de importación sobre la madera canadiense, que Trump ya impuso en 2017. Para satisfacer la enorme demanda, se buscaron y encontraron otros proveedores en Europa. En 2020, las exportaciones de madera aserrada de coníferas a EE. UU. Aumentaron en más del 40%. Los propietarios de los bosques locales matan dos pájaros de un tiro: pueden obtener precios más altos que en el mercado local. Y se deshacen de las grandes cantidades de madera dañada, porque a los estadounidenses no les molestan los defectos de color. La situación se está suavizando lentamente, incluso si pasará mucho tiempo antes de que los propietarios forestales hayan compensado sus fallas en años anteriores; cuanto más estable se mantenga el alto precio de la madera, más rápido.
Crisis en Europa
Sin embargo, este desarrollo tiene efectos devastadores en la industria de la construcción local:
Primero, la madera se volvió extremadamente escasa. Con la demanda estadounidense tan alta y los estadounidenses dispuestos a pagar más, los aserraderos prefieren exportar en lugar de vender a empresas locales a precios bajos. Los pedidos solo se pueden ejecutar con grandes retrasos o incluso no se pueden ejecutar, una situación precaria para los artesanos.
En segundo lugar, muchas empresas y artesanos se encuentran en problemas debido al fuerte aumento de los precios. Incluso la madera dañada, anteriormente tan barata que los costos de cosecha apenas podían cubrirse en algunos casos, costó más del doble en la primavera de 2021 que en el año anterior. En el caso de nuevos proyectos, los precios se pueden traspasar a los clientes. Con los contratos existentes a largo plazo, como la construcción de viviendas, las empresas se quedan con el aumento de los costos de la madera, especialmente para los contratos con precios fijos que se decidieron sobre la base de los "precios de crisis" a principios de 2020.
Un efecto secundario: los precios de la construcción de edificios o muebles también están aumentando para los propietarios de edificios que ahora están planificando sus proyectos de construcción.
Más madera no es una solución
En otra industria, la inundación del mercado con más productos, es decir, más madera, deprimiría los precios. Pero esto no es posible en la industria de la madera; La mayoría de las operaciones forestales, como los bosques estatales de Baviera, tienen una tala firme y están comprometidas con la sostenibilidad. Debería volver a crecer más de lo que se tala, y debido a las grandes cantidades de madera dañada en 2018/2019, casi no hubo necesidad de cosechar madera fresca en 2020.
¿Estabilización a la vista?
La industria de la construcción en general ha experimentado tales fluctuaciones durante muchos años, si no décadas. Este desarrollo es nuevo en el mercado de la madera: los carpinteros, por ejemplo, no estaban acostumbrados a tener que esperar a que la madera pudiera procesar sus pedidos. Pero los expertos estiman q
FREUD, EL PROPIETARIO DEL BOSQUE, SUFRIDO POR EL ARTESANO
Hace solo unos meses, el precio de la madera estaba en el sótano: los períodos secos de 2018 y 2019 y la posterior plaga del escarabajo de la corteza provocaron una gran cantidad de madera dañada, lo que resultó en precios amenazadoramente bajos para los silvicultores y propietarios de bosques. Ahora los medios de subsistencia están nuevamente amenazados, pero a diferencia de la crisis anterior, los procesadores de madera ahora se ven afectados, desde carpinteros hasta fabricantes de muebles: simplemente no tienen materia prima con la que atender las consultas de los clientes. Porque la madera sale al exterior a precios vertiginosos.
Auge de la construcción en EE. UU. Y China
No solo en este país, sino en China y especialmente en los EE. UU., Hubo un auge de la construcción a pesar de, o quizás debido a, la crisis de la corona. Al otro lado del Atlántico, la madera se utiliza para construir mucho más que en Europa, y ahora el sector forestal no puede seguir el ritmo de la producción. Además, existen altos aranceles de importación sobre la madera canadiense, que Trump ya impuso en 2017. Para satisfacer la enorme demanda, se buscaron y encontraron otros proveedores en Europa. En 2020, las exportaciones de madera aserrada de coníferas a EE. UU. Aumentaron en más del 40%. Los propietarios de los bosques locales matan dos pájaros de un tiro: pueden obtener precios más altos que en el mercado local. Y se deshacen de las grandes cantidades de madera dañada, porque a los estadounidenses no les molestan los defectos de color. La situación se está suavizando lentamente, incluso si pasará mucho tiempo antes de que los propietarios forestales hayan compensado sus fallas en años anteriores; cuanto más estable se mantenga el alto precio de la madera, más rápido.
Crisis en Europa
Sin embargo, este desarrollo tiene efectos devastadores en la industria de la construcción local:
Primero, la madera se volvió extremadamente escasa. Con la demanda estadounidense tan alta y los estadounidenses dispuestos a pagar más, los aserraderos prefieren exportar en lugar de vender a empresas locales a precios bajos. Los pedidos solo se pueden ejecutar con grandes retrasos o incluso no se pueden ejecutar, una situación precaria para los artesanos.
En segundo lugar, muchas empresas y artesanos se encuentran en problemas debido al fuerte aumento de los precios. Incluso la madera dañada, anteriormente tan barata que los costos de cosecha apenas podían cubrirse en algunos casos, costó más del doble en la primavera de 2021 que en el año anterior. En el caso de nuevos proyectos, los precios se pueden traspasar a los clientes. Con los contratos existentes a largo plazo, como la construcción de viviendas, las empresas se quedan con el aumento de los costos de la madera, especialmente para los contratos con precios fijos que se decidieron sobre la base de los "precios de crisis" a principios de 2020.
Un efecto secundario: los precios de la construcción de edificios o muebles también están aumentando para los propietarios de edificios que ahora están planificando sus proyectos de construcción.
Más madera no es una solución
En otra industria, la inundación del mercado con más productos, es decir, más madera, deprimiría los precios. Pero esto no es posible en la industria de la madera; La mayoría de las operaciones forestales, como los bosques estatales de Baviera, tienen una tala firme y están comprometidas con la sostenibilidad. Debería volver a crecer más de lo que se tala, y debido a las grandes cantidades de madera dañada en 2018/2019, casi no hubo necesidad de cosechar madera fresca en 2020.
¿Estabilización a la vista?
La industria de la construcción en general ha experimentado tales fluctuaciones durante muchos años, si no décadas. Este desarrollo es nuevo en el mercado de la madera: los carpinteros, por ejemplo, no estaban acostumbrados a tener que esperar a que la madera pudiera procesar sus pedidos. Pero los expertos estiman q
26/04/2021 | SIHGA COMMENT: WOOD CRISIS 2021 - WHAT'S GOING ON?
THE FOREST OWNER FREUD IS SUFFERED BY THE CRAFTSMAN
Just a few months ago, the wood price was in the basement - the dry periods of 2018 and 2019 and the subsequent bark beetle plague led to a lot of damaged wood, which resulted in threateningly low prices for foresters and forest owners. Now livelihoods are threatened again, but in contrast to the previous crisis, wood processors are now affected, from carpenters to furniture makers: they simply have no raw material with which to service customer inquiries. Because the wood goes abroad at dizzying prices.
Construction boom in the USA and China
Not only in this country, but in China and especially in the USA, there was a construction boom despite - or perhaps because of - the corona crisis. On the other side of the Atlantic, timber is used to build much more than in Europe, and now the forestry sector there cannot keep up with production. In addition, there are high import duties on Canadian wood, which Trump already imposed in 2017. In order to meet the huge demand, other suppliers were sought - and found in Europe. In 2020, exports of softwood sawn timber to the US increased by over 40%. The local forest owners kill two birds with one stone: They can get higher prices than on the local market. And they get rid of the large quantities of damaged wood, because the Americans are not bothered by color defects. The situation is slowly easing, even if it will be a long time before the forest owners have made up for their failures in previous years; the more stable the high price of wood remains, the faster.
Crisis in Europe
However, this development has devastating effects on the local construction industry:
First, wood became extremely scarce. With US demand so high and Americans willing to pay more, the sawmills prefer to export rather than sell to local firms at low prices. Orders can only be implemented with long delays or even not at all - a precarious situation for the craftsmen.
Second, many companies and craftsmen find themselves in trouble because of the sharp rise in prices. Even the damaged wood, formerly so cheap that the harvest costs could hardly be covered in some cases, cost more than twice as much in the spring of 2021 as in the previous year. In the case of new projects, the prices can be passed on to the customers. With existing, long-term contracts such as house construction, the companies are left with the meanwhile increased costs for wood, especially for contracts with fixed prices that were decided on the basis of the "crisis prices" in early 2020.
A side effect: The prices for buildings or furniture construction are also rising for the building owners who are now planning their construction projects.
More wood is not a solution
In another industry, the flooding of the market with more products - i.e. more wood - would depress prices. But this is not possible in the wood industry; Most forest operations, such as the Bavarian State Forests, have a firm cut and are committed to sustainability. More should grow back than is felled, and due to the high quantities of damaged wood in 2018/2019, there was hardly any need to harvest fresh wood in 2020.
Stabilization in sight?
The construction industry in general has seen such fluctuations for many years, if not decades. This development is new in the wood market - carpenters, for example, were not used to having to wait for wood to be able to process their orders. But experts estimate that the situation will calm down again, especially when the special demand in connection with the corona crisis subsides again when home and garden owners literally stormed the hardware stores and stocked up with wood for their homes. How long this will take, however, cannot be foreseen yet.
Appeal to the suppliers
The market players must work actively to stabilize the market. The state cannot (and should) intervene to regulate the market neither in Germany nor in Austria, so it is up to the industry itself to bring about a normalization again. That is why woo
THE FOREST OWNER FREUD IS SUFFERED BY THE CRAFTSMAN
Just a few months ago, the wood price was in the basement - the dry periods of 2018 and 2019 and the subsequent bark beetle plague led to a lot of damaged wood, which resulted in threateningly low prices for foresters and forest owners. Now livelihoods are threatened again, but in contrast to the previous crisis, wood processors are now affected, from carpenters to furniture makers: they simply have no raw material with which to service customer inquiries. Because the wood goes abroad at dizzying prices.
Construction boom in the USA and China
Not only in this country, but in China and especially in the USA, there was a construction boom despite - or perhaps because of - the corona crisis. On the other side of the Atlantic, timber is used to build much more than in Europe, and now the forestry sector there cannot keep up with production. In addition, there are high import duties on Canadian wood, which Trump already imposed in 2017. In order to meet the huge demand, other suppliers were sought - and found in Europe. In 2020, exports of softwood sawn timber to the US increased by over 40%. The local forest owners kill two birds with one stone: They can get higher prices than on the local market. And they get rid of the large quantities of damaged wood, because the Americans are not bothered by color defects. The situation is slowly easing, even if it will be a long time before the forest owners have made up for their failures in previous years; the more stable the high price of wood remains, the faster.
Crisis in Europe
However, this development has devastating effects on the local construction industry:
First, wood became extremely scarce. With US demand so high and Americans willing to pay more, the sawmills prefer to export rather than sell to local firms at low prices. Orders can only be implemented with long delays or even not at all - a precarious situation for the craftsmen.
Second, many companies and craftsmen find themselves in trouble because of the sharp rise in prices. Even the damaged wood, formerly so cheap that the harvest costs could hardly be covered in some cases, cost more than twice as much in the spring of 2021 as in the previous year. In the case of new projects, the prices can be passed on to the customers. With existing, long-term contracts such as house construction, the companies are left with the meanwhile increased costs for wood, especially for contracts with fixed prices that were decided on the basis of the "crisis prices" in early 2020.
A side effect: The prices for buildings or furniture construction are also rising for the building owners who are now planning their construction projects.
More wood is not a solution
In another industry, the flooding of the market with more products - i.e. more wood - would depress prices. But this is not possible in the wood industry; Most forest operations, such as the Bavarian State Forests, have a firm cut and are committed to sustainability. More should grow back than is felled, and due to the high quantities of damaged wood in 2018/2019, there was hardly any need to harvest fresh wood in 2020.
Stabilization in sight?
The construction industry in general has seen such fluctuations for many years, if not decades. This development is new in the wood market - carpenters, for example, were not used to having to wait for wood to be able to process their orders. But experts estimate that the situation will calm down again, especially when the special demand in connection with the corona crisis subsides again when home and garden owners literally stormed the hardware stores and stocked up with wood for their homes. How long this will take, however, cannot be foreseen yet.
Appeal to the suppliers
The market players must work actively to stabilize the market. The state cannot (and should) intervene to regulate the market neither in Germany nor in Austria, so it is up to the industry itself to bring about a normalization again. That is why woo
d processors such as craftsmen and industry are appealing not only to the forest owners, but also and above all to the (large) sawmills: They should think of the local economy, of the customers on their doorstep. Even if it looks as if many a plant is not dependent on small and medium-sized customers because the large quantities are delivered abroad, this tide can turn quickly.
In addition, it is simply part of good corporate governance for every entrepreneur to think regionally. Long-term, trusting partnerships and customer relationships between local companies are always worth more than the mostly short-lived trends as they are now. Only together can you defy crises and emerge strong. Also from the wood crisis.
In addition, it is simply part of good corporate governance for every entrepreneur to think regionally. Long-term, trusting partnerships and customer relationships between local companies are always worth more than the mostly short-lived trends as they are now. Only together can you defy crises and emerge strong. Also from the wood crisis.
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